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Justificación de la investigación: qué es, tipos y cómo redactarla

Aprende qué es la justificación de la investigación, para qué sirve, qué tipos sí aparecen en la bibliografía metodológica y cómo redactarla.

marzo 12, 2026

8 min de lectura

Rodríguez, J. D.

Rodríguez, J. D.

Coordinador Académico | DeunaTesis

Experiencia acompañando tesis de pregrado, maestría y doctorado

📍 Argentina

Artículo revisado por el equipo académico de DeunaTesis.

Justificación de la investigación: qué es, tipos y cómo redactarla

La justificación es una de las partes más revisadas en anteproyectos, protocolos y trabajos de grado dentro del proceso de hacer una tesis universitaria paso a paso, porque allí se responde una pregunta básica: por qué vale la pena realizar el estudio.

No basta con decir que el tema de tesis “es importante” o “interesa mucho”. Ese apartado debe mostrar, con lógica metodológica, qué necesidad atiende la investigación, qué aporta y desde qué plano se sostiene.

En la práctica, este punto suele generar dudas porque se confunde con los objetivos, con el problema o con una simple defensa personal del tema. Por eso conviene ordenar el concepto, revisar qué tipos sí aparecen en la bibliografía metodológica consultada y ver cómo convertir esas ideas en una redacción útil para un proyecto o tesis.

En qué consiste la justificación de la investigación

La bibliografía revisada coincide en que justificar un estudio implica exponer las razones del porqué y del para qué de la investigación, es decir, los motivos por los cuales resulta importante realizarla (Bernal, 2010; Hernández et al., 2014). Además, la justificación no se reduce a una opinión: también puede entenderse como una argumentación que conecta una afirmación con la evidencia que la respalda (Hurtado, 2010).

Dicho de forma sencilla, este apartado explica por qué el tema merece ser investigado y qué sentido tiene dedicar tiempo, recursos y esfuerzo académico a su desarrollo. Ya sea que estés en pregrado, maestría o doctorado, esa explicación debe mostrar coherencia entre el problema identificado, la relevancia del estudio y el aporte esperado.

Para qué sirve este apartado dentro de una tesis o proyecto

La justificación forma parte del planteamiento del problema junto con los objetivos, las preguntas de investigación, la viabilidad del estudio y la evaluación de las deficiencias en el conocimiento del problema (Hernández et al., 2014).

Además, cumple funciones metodológicas concretas. Puede ayudar a sustentar las decisiones que el investigador ha tomado al delimitar el estudio, aportar argumentos para defender la pertinencia del trabajo ante la comunidad académica y facilitar la visualización de los objetivos que responderán a las necesidades, intereses o inquietudes que dieron origen a la investigación (Hurtado, 2010).

Por eso, una buena justificación no es relleno. Es un puente entre la situación problemática y el diseño del estudio.

Tipos de justificación que sí aparecen en la bibliografía consultada

En los autores revisados, la clasificación más explícita y reiterada es la de justificación teórica, práctica y metodológica (Bernal, 2010; Carhuancho et al., 2019).

Justificación teórica

Existe cuando el estudio busca generar reflexión y debate académico sobre el conocimiento existente, confrontar una teoría, contrastar resultados o aportar a la discusión conceptual del tema (Bernal, 2010).

En términos de redacción, aquí conviene responder qué teorías sostienen el estudio, cómo esas teorías aportan a la investigación y por qué vale la pena desarrollar ese trabajo desde el plano conceptual (Carhuancho et al., 2019).

Justificación práctica

Se presenta cuando la investigación ayuda a resolver un problema o, al menos, propone estrategias que podrían contribuir a solucionarlo (Bernal, 2010).

En esta dimensión, la pregunta central es la utilidad del estudio: para qué servirá, qué se espera lograr y en qué sentido podría mejorar una situación concreta (Carhuancho et al., 2019).

Justificación metodológica

Aparece cuando el estudio propone un método, estrategia o forma de generar conocimiento válido y confiable, o cuando argumenta por qué se eligió determinado enfoque, diseño o método para abordar el problema (Bernal, 2010; Carhuancho et al., 2019).

Esta modalidad es especialmente útil cuando la tesis destaca por su diseño, por la construcción de instrumentos o por la manera en que organiza la obtención y análisis de datos.

Cómo redactar una justificación paso a paso

Una forma práctica de redactarla es seguir esta secuencia:

1. Expón la necesidad o situación que vuelve pertinente el estudio

La justificación se asocia con los porqués del estudio y se apoya en necesidades, inquietudes o hechos del presente; no debe confundirse con los propósitos y logros esperados, que se vinculan más con los objetivos (Hurtado, 2010).

2. Define desde qué plano vas a justificar

Antes de escribir, conviene decidir si el estudio se defenderá sobre todo desde un aporte teórico, práctico, metodológico o desde una combinación de estos planos (Bernal, 2010).

3. Señala la relevancia del estudio

Al evaluar la importancia potencial de una investigación, la bibliografía consultada menciona criterios como conveniencia, relevancia social, implicaciones prácticas, valor teórico y utilidad metodológica (Hernández et al., 2014).

4. Conecta la justificación con el problema, no con frases genéricas

Conecta la justificación con el problema y con otros componentes del diseño, como la hipótesis de investigación, en lugar de usar frases genéricas.

Una redacción sólida no dice solo que “el tema es importante”. Explica por qué ese problema merece atención en un contexto concreto y qué aporte académico o aplicado puede dejar.

5. Evita reemplazar la justificación con los objetivos

Los objetivos dicen qué se pretende lograr; la justificación explica por qué y para qué debe hacerse el estudio (Hernández et al., 2014; Hurtado, 2010).

Dónde encajan la justificación social, científica y académica

Aquí conviene ser precisos. En los autores revisados sí se encontraron referencias a relevancia social y relevancia científica como aspectos o criterios que pueden desarrollarse al justificar una investigación (Hernández et al., 2014; Hurtado, 2010).

También se halló, en Hurtado (2010), una propuesta de aspectos a justificar que incluye relevancia científica, relevancia social, relevancia personal y profesional, y relevancia institucional.

No se encontró evidencia explícita en los autores para sostener que exista una clasificación universal y única de “justificación académica”, “justificación científica” y “justificación social” como tipos autónomos equivalentes a la clasificación teórica, práctica y metodológica. Por eso, metodológicamente es más seguro tratarlas como criterios, enfoques o dimensiones de relevancia, y no como una taxonomía cerrada.

Ejemplo de justificación de tesis

Este ejemplo es orientativo y no debe copiarse de forma literal:

“Este estudio se justifica teóricamente porque permitirá ordenar y contrastar la literatura sobre la relación entre hábitos de búsqueda bibliográfica y avance del anteproyecto en estudiantes universitarios, lo que puede aportar claridad conceptual al análisis del proceso de formulación de investigaciones. Asimismo, se justifica de manera práctica porque sus resultados podrían servir como base para mejorar estrategias de acompañamiento académico en la etapa inicial del proyecto. Finalmente, posee justificación metodológica en la medida en que organiza el estudio desde un diseño explícito y define criterios para obtener información pertinente sobre el problema planteado.”

La lógica del ejemplo responde a lo que la bibliografía consultada reconoce como justificación teórica, práctica y metodológica (Bernal, 2010; Carhuancho et al., 2019).

Errores frecuentes al redactar este apartado

En la revisión de borradores, suele ser útil evitar estos problemas:

Primero, confundir la justificación con los objetivos de una tesis. Segundo, escribir párrafos demasiado generales que no explican qué necesidad concreta atiende el estudio. Tercero, prometer impactos que la investigación todavía no puede demostrar. Cuarto, usar etiquetas como “social”, “científica” o “académica” sin explicar qué significan dentro del caso específico. Quinto, repetir el título del proyecto con otras palabras en lugar de argumentar su pertinencia.

Preguntas frecuentes sobre la justificación de la investigación

1. ¿La justificación es lo mismo que los objetivos?


No. Los objetivos expresan qué se pretende lograr, mientras que la justificación explica por qué y para qué debe realizarse la investigación (Hernández et al., 2014; Hurtado, 2010).

2. ¿Una tesis puede tener más de un tipo de justificación?


Sí. La bibliografía consultada señala que una investigación puede requerir justificación teórica, práctica y metodológica; en algunos casos usa las tres, en otros solo una o dos, según sus particularidades (Bernal, 2010).

3. ¿La justificación práctica reemplaza a la metodológica?


No necesariamente. La práctica se centra en la utilidad o posible solución del problema, mientras que la metodológica se enfoca en el método, diseño o estrategia para producir conocimiento válido y confiable (Bernal, 2010; Carhuancho et al., 2019).

4. ¿La relevancia social es un tipo de justificación?


En los textos consultados aparece con más claridad como criterio o aspecto de relevancia dentro de la justificación, no como una clasificación universal independiente (Hernández et al., 2014; Hurtado, 2010).

5. ¿Qué pasa si mi estudio no tiene gran aporte teórico?


Eso no invalida la investigación. La bibliografía revisada permite que un estudio se sostenga por su valor práctico o metodológico, dependiendo de sus características (Bernal, 2010).

6. ¿La justificación debe considerar consecuencias del estudio?


Sí. Al valorar la importancia potencial de una investigación, también conviene considerar

Apoyo académico

La justificación no debe verse como un trámite aislado, sino como una parte que ayuda a darle sentido al estudio desde el inicio. Ya sea que estés en pregrado, maestría o doctorado, conviene revisar si este apartado realmente explica la pertinencia de tu tema y si está alineado con el problema y los objetivos.

Si ya tienes avances, borradores o dudas puntuales, en DeunaTesis hacemos tu tesis con acompañamiento metodológico para ayudarte a estructurar correctamente el problema, la justificación y los objetivos.

Hay acompañamiento para estudiantes e investigadores de Chile, Argentina, México, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos, Costa Rica, Perú y Venezuela.

Correo: contacto@deunatesis.com

Referencias bibliográficas

Bernal, C. (2010). Metodología de la investigación: Administración, economía, humanidades y ciencias sociales (3.ª ed.). Pearson.

Carhuancho, I., Nolazco, F., Monteverde, L., Guerrero, M. y Casana, K. (2019). Metodología para la investigación holística. UIDE.

Hernández, R., Fernández, C. y Baptista, P. (2014). Metodología de la investigación (6.ª ed.). McGraw-Hill.

Hurtado, J. (2010). Metodología de la investigación: Guía para la comprensión holística de la ciencia (4.ª ed.). Quirón Ediciones/Ciea-Sypal.

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