Planteamiento del problema: qué es, para qué sirve y cómo hacerlo
Aprende qué es el planteamiento del problema, sus elementos, cómo redactarlo en tesis o proyectos y revisa ejemplos breves para orientarte.
Cuando un tema de tesis todavía está difuso, una de las mayores dificultades no es escribir más, sino enfocar mejor. Entender cómo hacer una tesis paso a paso ayuda justamente a ordenar ese proceso desde el inicio.
Ahí es donde el planteamiento del problema se vuelve decisivo: ayuda a pasar de una idea general a una investigación con dirección, alcance y sentido.
En tesis, proyectos y trabajos académicos, este apartado no solo ordena lo que quieres estudiar. También te obliga a precisar qué buscas, por qué vale la pena investigarlo y si realmente puedes hacerlo con los recursos y condiciones disponibles. Por eso, entender el planteamiento del problema no es un paso menor, sino una base del proceso investigativo.
Qué es el planteamiento del problema
En términos generales, plantear el problema significa afinar, precisar y estructurar la idea de investigación. En la ruta cuantitativa, esto supone una mayor formalización y delimitación del estudio (Hernández y Mendoza, 2018).
De forma complementaria, también se ha definido como un proceso de reducción del problema a sus aspectos y relaciones fundamentales para poder estudiarlo con mayor intensidad y concreción (Baena, 2017).
Dicho de otra manera, el planteamiento del problema convierte una inquietud inicial en un foco investigable. No basta con tener un tema. También hace falta saber qué quieres resolver, qué pretendes encontrar, por qué investigas y hasta dónde llega tu estudio (Muñoz, 2016).
En qué consiste el planteamiento del problema y para qué sirve
El planteamiento del problema consiste en organizar el estudio alrededor de preguntas, objetivos, justificación, viabilidad y vacíos de conocimiento. En la perspectiva cuantitativa, estos elementos son centrales porque orientan todo el proceso posterior y ayudan a delimitar el estudio (Hernández et al., 2014; Hernández y Mendoza, 2018).
Su utilidad es doble. Por un lado, clarifica la investigación. Por otro, permite valorar si el estudio tiene sentido académico y si es factible llevarlo a cabo. Cuando el problema está bien planteado, resulta más fácil sostener la lógica del marco teórico, seleccionar el diseño de investigación y mantener coherencia entre apartados (Hernández et al., 2014; Muñoz, 2016).
En ese sentido, el planteamiento del problema sirve para:
- Definir qué se va a investigar.
- Orientar los objetivos y las preguntas.
- Justificar la importancia del estudio.
- Revisar su viabilidad.
- Identificar qué falta por conocer sobre el problema.
Cuáles son los elementos del planteamiento del problema
En la ruta cuantitativa, los textos revisados coinciden en cinco elementos fundamentales: objetivos de una tesis, preguntas de investigación, justificación, viabilidad y evaluación de las deficiencias en el conocimiento del problema (Hernández et al., 2014; Hernández y Mendoza, 2018).
1. Objetivos de investigación
Los objetivos de una tesis indican qué se pretende con la investigación. Funcionan como guías del estudio y deben ser claros, precisos y alcanzables (Hernández et al., 2014; Muñoz, 2016).
2. Preguntas de investigación
Las preguntas expresan qué respuestas busca la investigación. En el enfoque cuantitativo deben formularse con claridad y sin ambigüedad, además de referirse a un problema observable o medible (Hernández y Mendoza, 2018).
3. Justificación
La justificación de la investigación responde por qué y para qué se realiza el estudio. Implica explicar qué se pretende resolver, qué beneficios se esperan y cuál es la relevancia de investigar ese problema (Muñoz, 2016).
4. Viabilidad
La viabilidad examina si el estudio puede realizarse con los recursos, el tiempo, las habilidades y las condiciones disponibles. No solo importa que el tema sea interesante; también debe ser factible (Hernández et al., 2014).
5. Deficiencias en el conocimiento del problema
Este elemento permite reconocer qué vacíos existen sobre el problema, qué no se ha resuelto todavía o desde qué perspectiva aún conviene estudiarlo. Su función es ubicar el aporte de la investigación dentro del conocimiento disponible (Hernández et al., 2014; Hernández y Mendoza, 2018).
Cómo hacer el planteamiento del problema paso a paso
No se encontró evidencia explícita en los autores para sostener una plantilla única y universal para todos los casos. Sin embargo, sí hay base suficiente para organizar una secuencia práctica a partir de los componentes y criterios mencionados en las obras revisadas.
1. Afinar y delimitar la idea inicial
Antes de redactar, necesitas pasar del tema general al problema específico. Plantear el problema implica precisamente afinar y estructurar la idea de investigación, no quedarse en una formulación vaga (Hernández et al., 2014; Hernández y Mendoza, 2018).
2. Definir qué quieres lograr
Luego, debes establecer los objetivos y, cuando el estudio lo requiere, formular hipótesis de investigación que permitan analizar relaciones entre variables. Este paso obliga a precisar qué busca tu estudio y evita que la investigación se disperse (Muñoz, 2016).
3. Convertir la inquietud en preguntas claras
Después, redacta preguntas de investigación concretas. En cuantitativa, el problema debe formularse con claridad, sin ambigüedad y con posibilidad de observación empírica (Hernández y Mendoza, 2018).
4. Explicar por qué vale la pena investigar el problema
Aquí entra la justificación. Debes mostrar por qué el estudio importa, qué aporta y para qué se realiza (Muñoz, 2016).
5. Revisar si es viable
Un problema bien redactado, pero imposible de ejecutar, sigue siendo un problema mal resuelto metodológicamente. Por eso conviene revisar tiempo, recursos, acceso al contexto y posibilidades reales de desarrollo (Hernández et al., 2014).
6. Identificar qué vacíos existen
Por último, es importante reconocer qué aspectos del problema siguen abiertos o qué deficiencias del conocimiento justifican el estudio. Esto fortalece la pertinencia académica del planteamiento (Hernández et al., 2014; Hernández y Mendoza, 2018).
Planteamiento y formulación del problema: diferencia clave
Aunque en la práctica suelen usarse como si fueran equivalentes, no siempre conviene tratarlos como sinónimos absolutos. En Baena, el planteamiento del problema incluye tres aspectos: descripción del problema, elementos del problema y formulación del problema (Baena, 2017). Desde esa lógica, la formulación sería una parte del trabajo de plantear, no necesariamente todo el proceso.
Por eso, una diferencia útil es la siguiente:
- Planteamiento del problema: proceso más amplio de delimitación, organización y sustento del estudio.
- Formulación del problema: expresión concreta del problema, muchas veces en forma de pregunta.
Esta distinción ayuda especialmente cuando trabajas el apartado metodológico de una tesis o de un proyecto de investigación y necesitas ordenar subapartados con mayor claridad.
Cómo cambia el planteamiento del problema en cuantitativa y cualitativa
No todos los enfoques lo desarrollan exactamente igual. La diferencia no está en si existe o no existe planteamiento, sino en cómo se delimita.
Planteamiento del problema en enfoque cuantitativo
En cuantitativa, el planteamiento exige mayor precisión formal. Debe formularse con claridad, sin ambigüedad, con posibilidad de investigación empírica, tratamiento ético y, cuando corresponda, con relaciones claras entre variables o fenómenos. Además, se organiza alrededor de cinco componentes: objetivos, preguntas, justificación, viabilidad y deficiencias en el conocimiento del problema (Hernández y Mendoza, 2018).
Planteamiento del problema en enfoque cualitativo
En cualitativa, el planteamiento también incluye objetivos, preguntas, justificación, viabilidad y deficiencias en el conocimiento, pero añade la definición inicial del ambiente o contexto. Además, los objetivos y las preguntas suelen ser más generales y su delimitación es menos específica, porque el proceso cualitativo es iterativo y recurrente (Hernández et al., 2014; Hernández y Mendoza, 2018).
En otras palabras, el planteamiento cuantitativo tiende a especificar más desde el inicio, mientras que el cualitativo puede ajustarse conforme el investigador se adentra en el campo y analiza lo que emerge del contexto.
Errores frecuentes al redactar el planteamiento del problema
Entre los errores más comunes se encuentran los términos generales y poco específicos, los objetivos o preguntas que apuntan solo a una etapa del proceso, los planteamientos centrados en un producto o entregable, los problemas que no justifican una investigación completa y los estudios dispersos (Hernández et al., 2014).
También conviene evitar la ambigüedad. Un objetivo vago o una pregunta demasiado amplia dificultan la coherencia del resto del proyecto y debilitan la viabilidad del estudio (Muñoz, 2016).
Ejemplo de planteamiento del problema en una tesis o proyecto
Si necesitas revisar ejemplos de tesis completos para entender cómo se articula el problema con el resto del trabajo, puede ayudarte analizar modelos reales antes de redactar tu propio planteamiento. No presentan datos reales ni sustituyen la adaptación metodológica a un tema específico.
Ejemplo de planteamiento del problema para una tesis con enfoque cuantitativo
En una universidad privada se ha observado un aumento en la deserción durante el primer año de estudios. Aunque existen reportes institucionales sobre rendimiento académico, no se ha precisado con claridad la relación entre el acompañamiento tutorial y la permanencia estudiantil. A partir de ello, el estudio se propone analizar la relación entre la frecuencia de tutorías académicas y la intención de permanencia en estudiantes de primer ciclo. Las preguntas de investigación se orientan a identificar si existe relación entre ambas variables y cómo se comportan en una cohorte específica. La investigación se justifica por su utilidad para comprender un problema académico relevante y por la posibilidad de generar insumos para la toma de decisiones institucionales.
Ejemplo de planteamiento del problema para un proyecto con enfoque cualitativo
En una institución de educación superior, algunos estudiantes que son la primera generación universitaria de sus familias refieren dificultades de adaptación durante el primer semestre. Sin embargo, no se comprende con suficiente profundidad cómo viven esa transición ni qué significado atribuyen a sus experiencias académicas iniciales. Por ello, el propósito del estudio es comprender la experiencia de adaptación universitaria en estudiantes de primera generación. Las preguntas iniciales buscan explorar cómo interpretan su ingreso a la vida universitaria, qué dificultades perciben y qué apoyos consideran relevantes. La viabilidad se sustenta en el acceso al contexto y en la posibilidad de realizar entrevistas en profundidad.
Preguntas frecuentes sobre el planteamiento del problema
No necesariamente. En los materiales revisados, la formulación del problema puede entenderse como una parte del planteamiento más amplio, junto con la descripción y los elementos del problema (Baena, 2017).
En la ruta cuantitativa, las preguntas de investigación forman parte de los elementos centrales del planteamiento (Hernández et al., 2014; Hernández y Mendoza, 2018).
Sí. En cuantitativa se exige mayor precisión desde el inicio, mientras que en cualitativa el planteamiento es más abierto y añade la definición inicial del ambiente o contexto (Hernández et al., 2014; Hernández y Mendoza, 2018).
El planteamiento del problema suele aparecer dentro de las partes de una tesis, especialmente en la introducción o en el capítulo metodológico. En propuestas suele redactarse en presente o futuro; en reportes, en pasado (Hernández et al., 2014; Hernández y Mendoza, 2018).
Sí. En la exposición general del método científico revisada en Muñoz, el surgimiento y planteamiento del problema aparece como una etapa del proceso, formulada en términos de pregunta y acompañada por la descomposición del problema en interrogantes más simples (Muñoz, 2016).
No se encontró evidencia explícita en los autores para sostener un número fijo universal. Lo importante es que las preguntas sean claras, congruentes con los objetivos y suficientes para orientar el estudio.
Conviene evitar ambigüedad, generalidad excesiva, falta de especificidad, estudios dispersos y preguntas u objetivos que no justifican una investigación completa (Hernández et al., 2014).
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Si estás trabajando el planteamiento del problema en una tesis o en un proyecto de investigación, el apoyo metodológico puede ayudarte a delimitar mejor el tema, ordenar objetivos y preguntas y revisar la coherencia de tu propuesta.
Apoyo académico
Ya sea que estés en pregrado, maestría o doctorado, trabajar con claridad el planteamiento del problema puede darte una base mucho más sólida para el resto de tu investigación.
Si tienes avances, dudas o un borrador que aún no termina de tomar forma, en DeunaTesis podemos ayudarte a delimitar el problema y estructurar tu investigación. Hacemos tu tesis con acompañamiento metodológico desde el planteamiento inicial.
DeunaTesis brinda acompañamiento para estudiantes e investigadores de Chile, Argentina, México, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos, Costa Rica, Perú y Venezuela.
Correo: contacto@deunatesis.com
Referencias bibliográficas
Baena, G. (2017). Metodología de la investigación (3.ª ed.). Grupo Editorial Patria.
Hernández, R., Fernández, C., y Baptista, P. (2014). Metodología de la investigación (6.ª ed.). McGraw-Hill.
Hernández, R., y Mendoza, C. (2018). Metodología de la investigación: Las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta. McGraw-Hill.
Muñoz, C. (2016). Metodología de la investigación. Oxford University Press.